Autoevaluación física y preferencias de colaboración
Observa con honestidad tus rodillas, espalda y manos, y considera tu resistencia frente a posturas sostenidas, pequeños pesos o movimientos repetitivos. Identifica qué te ilusiona: trasplantes delicados, atados de plantas, clasificación de semillas, etiquetado de conservas o ayuda en cocina. Expresa con claridad tus límites, necesidades de pausas, hidratación y calzado cómodo. Comparte habilidades previas, desde jardinería hasta atención al público, para que el anfitrión organice tareas seguras, gratificantes y acordes a tu bienestar integral durante toda la estancia.